martes 27 de septiembre de 2011

Hablando de Consejos de Administración


En los últimos días hemos podido asistir al lamentable espectáculo de unos partidos políticos que se esfuerzan por controlar (más) los medios de comunicación. A quien tenga interés por el asunto les recomiendo encarecidamente la lectura del reportaje de El País: La televisión de todos es mía, en la que se destaca el origen del problema: la partitocracia, las cuotas, la falta de independencia, la necesidad de regeneración, etc.

Lo más curioso es que los partidos responsables de esta situación actúan cómo si no fuera con ellos la cosa. Y no nos olvidemos: los Consejeros de RTVE actúan a las órdenes de los partidos que les nombran. Eso sí, a cambio de un buen sueldo (120.000 €, se ha dicho...), coche oficial y chófer.

Este asunto se ha debatido ya extensamente y lo que a mí me gustaría ahora es traer el tema a Madrid y más concretamente a Telemadrid, porque responde a mi esfera de influencia y como diputado ya he participado en alguna discusión sobre el particular.

Y es que si miramos alguno de los aspectos de RTVE en comparación a Telemadrid, nos encontramos con que la primera sale bastante mejor parada en la foto, tanto por los resultados (es menos subjetiva), como por el procedimiento de elección de sus miembros, que tiene más sentido común y más sentido democrático.

En relación a los resultados no hace falta dedicarle demasiado tiempo si uno es espectador madrileño y ve Telemadrid todos los días; además, en 8 años, los espectadores han huido en desbandada de Telemadrid. Su cuota de pantalla es ahora del 6% y era nada menos que del 18% en 2003. Lo que, no hay que ser demasiado espabilado para preverlo, anuncia la privatización a corto plazo. O la venta a sus amiguetes, que define de manera más propia lo que quieren hacer…

Pero me quiero referir al proceso de elección de los Consejeros (del Consejo de Administración, ojo) de Telemadrid, que fue una de los primeros asuntos en las que tuve que pronunciarme como diputado. Resulta que los Consejeros son 18 y se reparten proporcionalmente entre los partidos presentes en la Cámara, lo que significa: 10, PP; 5, PSOE; 2, IU; y 1, UPyD.

En el grupo parlamentario de UPyD decidimos renunciar al Consejero que nos correspondía, hasta tanto en cuanto no se modificaran más cosas que sean las que garanticen que Telemadrid sea una televisión plural y pública de verdad. En esa línea presentamos una propuesta de ley que cuando esté próxima en la Asamblea su discusión os comentaré. Eso, nos supuso, que desde la bancada del PP se nos acusara de ser algo parecido a los anti-sistema y es que se dijo que “debíamos estar en las instituciones”. Muchas veces las palabras delatan al emisor y en este caso, eso es lo que creen: que Telemadrid es una institución, la suya. Nosotros creemos que es una empresa pública y como tal, los miembros del Consejo de Administración deben ser profesionales y no políticos. Eso os lo contaré en más detalle próximamente también, cuando explique el proyecto de ley presentado

Pero lo que más me llamó la atención es un detalle sin mayor importancia, pero que a mí me toca especialmente como profesional de RRHH que soy, y que además define muy bien el nivel de descomposición de algunas cosas en la política.

Y es que una de las cosas en los que me gusta fijarme es en el procedimiento de elección de los candidatos a una posición, porque suelen reflejar muy bien a quién está haciendo la selección. Pues resulta que si en RTVE, cuenta El País, los Consejeros tienen que pasar un examen de idoneidad ante el Congreso (teórico, porque parece que la última vez no hicieron ninguna pregunta), en el caso de Telemadrid, nada de eso. Cada partido presenta sus nombres, el candidato firma su candidatura y directamente se vota en Pleno.

¿Alguno de estos candidatos es profesional del periodismo? ¿Tiene alguna experiencia relacionada con los medios de comunicación? ¿Puedo echar un vistazo a su curriculum vitae? De nada de eso se nos informó a los diputados que íbamos a votar. Supongo que los candidatos propuestos sabrían leer y escribir porque no firmaban con una X, pero sinceramente no puedo decir nada más que los nombres de los candidatos propuestos.

Luego, al leer las informaciones periodísticas del momento, pude comprobar que alguno era profesional del medio (por ejemplo Eduardo Sotillos), pero había unos cuantos que recibían este puesto en pago a servicios prestados. Aquí teneis un ejemplo.

¿Cuál fue el resultado de la votación? Mayoría aplastante a favor, con los votos de PP, PSOE e IU, que así veían asegurados a sus afines en el Consejo. Solo hubo 8 votos en contra, los de UPyD.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada